En Impacto 3.16, el principio de la Misión de Dios es clamar, es pedir al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Ante la escasez de obreros que es mencionada en Sn. Mateo 9:37, el Señor nos desafía a una cosa: Rogad para que obreros sean enviados.
El imperativo es claro: ¡Rogad! No existe otro camino más efectivo para que más obreros sean enviados que pedirle a Jesucristo, quien es el Señor, que los envíe en el poder del Espíritu Santo.
Este ruego debe surgir desde la oración comunitaria del Cuerpo de Cristo para que de la Iglesia sean enviados hombres, mujeres y familias hacia las Etnias Totalmente No Alcanzadas.
Edita: Equipo Impacto 3:16
